Yoga Restaurativo

Un viaje hacia el paraíso interior, una bella práctica de equilibrio, a la luz de las velas con Yoga Nidra y aromaterapia.

El yoga restaurativo consiste en posturas sostenidas por un período prolongado, transportándonos al silencio interior y la paz infinita.

Los apoyos se utilizan de una manera creativa para permitir que los músculos se rindan. Esto permite una relajación infinita del cuerpo y la mente y puede facilitar la curación al mismo tiempo que calma el sistema nervioso.

Horario: martes de 12.00h a 13.30h o viernes de 19.45h a 21.15h.

Precio: 45€ al mes o 12€ por clases sueltas

La profesora Faryal Iqbal:

Descubrí el yoga restaurativo (YR) en una etapa vital en la que se estaban dando muchos cambios en mi vida, después de haber practicado varias tipos de yoga activo durante 10 años y haber vivido en China, India, Brasil e Inglaterra.

Adquirí una enfermedad autoinmune y mi vida cambió completamente cuando tenía una vida laboral exitosa aunque en un ambiente estresante.

Desde que me mudé a Londres en 2010 para realizar mis estudios de posgrado estaba continuamente haciendo cosas: Disfrutando del deporte, viajando los fines de semana, trabajando, haciendo voluntariados, consiguiendo mi hipoteca, socializando y finalmente casándome… estaba completamente ocupada todo el tiempo y no siempre tenía tiempo para descansar. Al menos no un descanso real.

Mi sistema inmune empezó a reaccionar ante una situación de estrés que se había prolongado en el tiempo y mi salud comenzó a resentirse al tiempo que empecé a experimentar estrés, dolores de cabeza, una infección viral y fatiga.

Desde que comencé mi viaje para recuperar mi salud YR me ha acompañado durante todo el camino. Al principio fue muy sutil, suave y lento pero sus efectos empezaron a nutrir mi mente, cuerpo y alma profundamente. En vez de moverme a un ritmo que no era el mío, empecé a cambiar mi ritmo hacia uno más natural, el ritmo que mi cuerpo necesitaba para curarme.

Mi guía interior se fortaleció gracias a la práctica, tanto que durante mi embarazo me sirvió para cuidar de mí misma, por lo que decidí dar a luz en casa. Tuve un parto natural y mi hija vino al mundo con paz.

Siempre he tenido una inclinación espiritual, la cual me ha costado comunicar. Sin embargo con el YR encontré un espacio abierto que me permitió encontrar mis necesidades espirituales.

Gracias a las experiencias de desprendimiento, ralentizando el ritmo, el hecho de simplemente ser, sin tener que hacer o esforzarse, empecé a experimentar una gran conciencia de mis sensaciones físicas y de mis necesidades reales, permitiendo a mi cuerpo un espacio de curación para simplemente ser. También, calmando mi sistema nervioso durante los ejercicios de ralentización, quietud y silencio pude observar mis patrones de pensamiento y permitir espacio sin apegarme a ellos. Estos procesos ayudan en el viaje de fortalecimiento de la conexión entre cuerpo y mente, la cual es una relación muy importante todos los días de mi vida.

 La práctica de la meditación del YR también apareja una conciencia de no prejuzgar las sensaciones físicas y durante la respiración y es un ejercicio transformativo que puede enriquecer la experiencia vital de cualquier persona. Desarrollando una mayor capacidad para la compasión hacia uno mismo y hacia los otros en una vida llena de alegrías y de momentos difíciles, la aceptación se cultiva para disfrutar de un espectro más amplio de la experiencia humana. Junto con el hecho de no juzgar, en el YR no existe un sentido de competición o comparación, lo cual es un contraste con el mundo en el que vivimos.

Recientemente me he mudado con mi familia a Pamplona desde Londres, un proceso que ha requerido de muchos cambios y el YR me ha acompañado durante todo este camino. Como un refugio de apoyo y meditación donde es posible recargarse y reencontrar el equilibrio, YR ha enriquecido mi vida y veo con claridad que se ha convertido en un propósito vital.

Espero poder ofrecer esta práctica de curación y meditación que es tan nueva en Pamplona para enriquecer las vidas de otras personas con amor propio, compasión y una mayor sensación de bienestar físico, mental y espiritual. YR es un modo de vida  para mí y espero poder guiar a otras personas para que encuentren su propias guías interiores gracias a la práctica de la atención y la intención, los cuales pueden permitirnos alcanzar todo nuestro potencial fortaleciendo la relación entre nuestro cuerpo y mente y en última instancia el mundo que nos rodea. En nuestro mundo digital tan extremadamente estimulante donde estamos constantemente “llenándonos”, consumiendo información y agradando las demandas de otros, me gustaría crear un espacio para vaciarnos, un lugar para que florezca la paz y el equilibrio.

Estoy cualificada en yoga para agotamiento, estrés y fatiga con la pionera internacional Fiona Agombar.

También he enseñado YR en Londres en los últimos años y he llevado talleres de Mindfulness de Compasión Yoga y de Agotamiento, Estrés y Fatiga.

Con gratitud a mi profesora Adelene Cheong y a la gente y a las experiencias que sustentan y ayudan mi práctica.