Meditación Zen

Zazen

La meditación Zen se realiza a través de la practica de Zazen, que literalmente significa sentarse en meditación, solo sentarse. A la postura de Zazen se la conoce también como la postura del despertar, pues a través de su práctica llegamos a liberarnos de nuestro “falso yo” para hacer realidad nuestro verdadero ser y nuestra unión con el universo entero.

Sentados en la misma postura en la que Buda obtuvo su despertar, abandonamos los pensamientos que surgen a cada instante en nuestra 

mente. Concentrados en los puntos esenciales de nuestra postura nos abandonamos en el ir y venir de nuestra respiración.

La postura

La practica de zazen es muy sencilla: sentados sobre el cojín negro (zafu) con las piernas cruzadas en la posición de loto o medio loto, empujamos el cielo con la coronilla de nuestra cabeza y el suelo con nuestras rodillas. La espalda y la nuca están bien rectas sin crispación alguna. Con la pelvis ligeramente basculada hacia delante a partir de nuestra quinta vertebra lumbar, permitimos que el diafragma se abra y permita que nuestra respiración descienda mas allá del bajo vientre masajeando nuestros órganos internos. Nuestra mano izquierda reposa sobre la mano derecha con sus palmas mirando hacia el cielo. Los dedos pulgares permanecen horizontales, la punta de sus yemas se tocan ligeramente. Con los ojos semicerrados dejamos que nuestra mirada repose en el suelo delante de nosotros.

Esta es una postura de gran estabilidad que nos permite estar tranquilamente inmóviles durante mucho tiempo. Pudiendo abandonar inconscientemente y de modo natural la percepción de nuestro falso yo con todas sus neurosis y quebraderos mentales.

La respiración

La respiración debe ser calmada, larga y profunda. La atención a de estar dirigida sobre la espiración, que debe empujar hacia abajo sobre toda la masa abdominal. La inspiración viene naturalmente, automáticamente, espontáneamente. El vientre siempre debe estar libre, distendido y en expansión.

La actitud de la mente

Durante zazen dejamos que los pensamientos e imágenes que van surgiendo en nuestra mente pasen como nubes por el cielo, sin alimentarlos ni luchar contra ellos. A cada ir y venir de nuestra respiración, sobre todo en la espiración, lo soltamos todo. Permitiendo de este modo que nuestra mente se calme por completo, y poder acceder a nuestra naturaleza profunda mas allá de nuestros pensamientos.

Esa actitud de espíritu surge naturalmente de una concentración profunda en la postura y la respiración, y nos pone en contacto con todo el universo de modo automático, natural e inconsciente.

Cuando en el silencio se olvida toda palabra, esto surge ante vosotros con toda claridad. Esto es la realidad de la vida que impregna todo el universo. Sin intentar alcanzar la verdad ni cortar con las ilusiones, sin huir de nada ni correr tras nada, la conciencia universal se manifiesta naturalmente. Asi se hace realidad  una conciencia intuitiva, original, radicalmente diferente de la conciencia habitual del yo.

Horario: Miércoles de 19.00h a 20.30h y sábados de 10.30h a 12.00h en nuestra nueva sala de Dormitaleria

Contacto: Rubén 651 841 450 rubenglillo@gmail.com